miércoles, 7 de marzo de 2012

Hamster Enano Chino (nombre científico Cricetulus griseus)

El Hamster chino es una especie de hamster (nombre científico Cricetulus griseus), originario de los desiertos del nordeste de China y Mongolia. Estos animales llegan a medir de 7,5 a 9 cm de longitud y viven una media de dos a tres años.
Los cricetinos (Cricetinae) son una subfamilia de roedores, conocidos vulgarmente como hámsteres (proviene de la palabra "hamper" canasto en aleman que sugiere que se llenan las mejillas como unos canastos ). Se han identificado 18 especies actuales distintas, agrupadas en siete géneros. La mayoría son originarias de Oriente Medio y del sureste de Estados Unidos. Al ser muy fáciles de criar en cautividad, son ampliamente usados como animales de laboratorio y como mascotas. Todas las especies se caracterizan por las bolsas expansibles, llamadas abazones, ubicadas en el interior de la boca y que van desde las mejillas hasta los hombros.
1 de 4 tipos de hamster Enano como los rusos, de Campo Europeo y el Roborovski.
Florencia en su casa
EL HAMSTER COMO MASCOTA:
Los hámsteres enanos son muy territoriales y sociables, no es preferible tenerlos en jaulas junto con otros hámsteres. Los hámsteres chinos pueden alojarse en parejas o grupos, pero requieren una jaula relativamente espaciosa para poder vivir pacíficamente. Aunque son de naturaleza muy plácida, las hembras de hámster chino tienden a volverse agresivas con cualquier macho que comparta la misma jaula cuando están preñadas.
Mucha gente los prefiere a las ratas como animal doméstico, principalmente por la mala imagen y reputación de estas últimas. Al contrario que las ratas, los hámsteres no son especialmente buenos aprendiendo trucos, pero puede ser entretenido jugar con ellos y observarles. También son mucho más pequeños que los Conejillos de indias, aunque igual de sociables, y por tanto son una buena solución para hogares con limitaciones de espacio.


Semilla en su casa
EL HOGAR:
Los hámsteres pueden tenerse en casa alojados en jaulas y terrarios, ambos adquiribles en tiendas de animales. Las jaulas son más fáciles de trasladar, el animal puede usar sus barrotes para escalar y ejercitarse, y suelen tener una puerta frontal muy útil para las tareas de limpieza y mantenimiento. Por otra parte, los terrarios evitan que puedan caer heces y desechos fuera, permiten una mejor visión del hámster en su ambiente, y forman un conjunto interior más tranquilo y protegido para el animal. En general, los terrarios son más adecuados para los hámsteres enanos, que son más sensibles a los entornos intranquilos, y que de otra forma necesitarían jaulas con un espacio muy estrecho entre los barrotes para evitar que escapasen entre los mismos.


Los hámsteres enanos deben tener habitáculos más grandes que sus primos mayores, de por lo menos 40 x 80 cm, ya que son especies muy activas que corren y escarban mucho, y suelen tenerse varios ejemplares a la vez; además, es más difícil sacarles de su alojamiento, ya que su pequeño tamaño aumenta el riesgo de accidentes o fugas. Por regla general, los hámsteres con habitáculos mayores y más interesantes suelen vivir más tiempo, proporcionando un mayor entretenimiento visual. Siguiendo este concepto de la ampliación del espacio transitable, desde hace unos años se están popularizando jaulas para hámster fabricadas en plástico inyectado, consistentes en módulos separados interconectados mediante tubos y toboganes rígidos.
Las mejores condiciones ambientales para tener un hámster se dan en una habitación bien iluminada, con una temperatura constante y moderada de entre 18 y 26 °C, apartado de la luz solar directa, que podría provocarle una hipertermia. Es también muy importante evitar las corrientes de aire, especialmente si se usa una jaula de barrotes de alambre. Aunque no pueden ver a distancias demasiado largas, los hámsteres están más relajados y curiosos cuando se les ubica en una posición más alta que el suelo (por lo menos 65 cm), desde la que puedan olfatear a su alrededor.
El suelo del habitáculo donde viva un hámster debe estar cubierto con una capa suficientemente gruesa de viruta o arena para roedores, incluyendo los niveles intermedios si los hay. Los hámsteres construyen nidos para descansar en un rincón seguro y confortable de su jaula o terrario, por lo que necesitarán un suministro adecuado de trozos de papel o tela; debe evitarse el papel de periódico, ya que las tintas comerciales podrían darles problemas de salud en caso de ingestión. Los materiales para nidos basados en algodón esponjoso son extremadamente peligrosos, ya que pueden enredarse alrededor del cuello y extremidades del animal, con lo que suponen un peligro de asfixia. Si se tragan, no pueden ser descompuestos por el sistema digestivo del hámster.


LA LIMPIEZA:
La limpieza regular del hogar de un hámster es algo crucial para la salud del animal. El habitáculo debe ser limpiado por lo menos una vez a la semana, reemplazando el material que cubra el suelo de ser necesario. Los hámsteres son muy regulares en sus hábitos de limpieza. Suelen elegir un lugar concreto para defecar y orinar, simplificando la tarea a su cuidador y suele tener varios espacios destinados a las heces, normalmente ocultos. 




CARACTERÍSTICAS:
  • Esperanza de vida: de 1,5 a 3 años, aunque se conocen casos en los que han vivido hasta 4 años, pero depende la especie.
  • Peso Adulto: 30-40 g en Rusos; 100-180 g el Hámster Dorado.
  • Longitud: 8-10 cm Rusos; 15-18 cm Hámster Dorado.
  • Madurez sexual: 2,5 meses.
  • Entra en etapa de celo: (después de los dos meses) cada 4 días.
  • Tiempo de Gestación: 18-21 días. Rusos; 15-17 días Hámster Dorado.
  • Crías por parto: promedio de 7-8. Se han conocido casos de 19 crías.
  • Edad del destete: 3-4 semanas.


REPRODUCCIÓN:
El celo de la hembra es cada cuatro o seis días durante una noche. Si quiere reproducir a su hámster, debe pensarlo bien, ya que son animales que crían mucho y muy rápido, pueden tener hasta quince crías o más. La hembra debe tener por lo menos diez semanas para su primer grupo de hijos de hámsteres.


Apareamiento
Para que puedan copular se debe introducir a la pareja en un territorio neutral, siendo recomendable que esto sea al atardecer o noche. Si la hembra está receptiva, se pondrá tiesa con la parte anterior de su cuerpo levantada. Entonces el macho se montará encima de la hembra durante unos segundos y se lavará, luego volverá a repetir este proceso varias veces. Cuando vea que uno de los dos ya no muestra interés en continuar, debe devolver a cada uno a su sitio correspondiente. Este proceso suele durar entre 20 y 45 minutos.

Gestación
La gestación es de tan sólo dieciséis días, durante este periodo la hembra está especialmente sensible y no debe ser molestada. A los doce días se debe hacer una limpieza general de la jaula, desechando toda la comida vieja y cambiando el lecho por uno nuevo. Se le debe dar a la hembra gran cantidad de materiales para construir el nido, por ejemplo se le puede dar palitos de madera, papel higiénico picado, alfalfa, etc., si no se le da nada de material no pasa nada, pero es recomendable darle, porque así las crías estarán más cómodas, calientes y no tendrán problemas. No se debe coger ni molestar a la hembra durante los últimos días de gestación, debe estar muy tranquila. Se debe dar una alimentación variada y bastante cantidad de vegetales y frutas, puede proporcionarle también un poco de comida para perro (pero no demasiada) o clara de huevo cocido.

Cría recién nacida

Nacimiento
La hembra generalmente pare en la tarde del decimosexto día. Hay que separar al padre porque si no se come a las crías. El parto dura menos de una hora y la madre se dedica especialmente a limpiar y lamer a sus crías, ya que esto estimula su metabolismo, que no es autónomo. Las crías nacen sin pelo y miden unos tres centímetros. Después de un parto normal queda todo limpio y seco.
Crías de 2 semanas
Crianza
Las crías crecen rápidamente y comienzan a comer alimentos sólidos desde la primera semana de edad, sin embargo, la leche materna es indispensable durante las tres primeras semanas. Y sobre todo, nunca se deben tocar las crías o entrometerse con ellas, por lo menos durante las primeras dos semanas. Si se tocasen, entonces la madre las rechazaría y las mataría. A los doce días abren los ojos y comienzan a salir con mayor frecuencia del nido. A las tres semanas son independientes y pueden ser separadas de la madre. A los veintiocho días deben estar separadas por sexo, porque a esta edad comienza su madurez sexual.


Crías de 2 semanas

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